miércoles, 30 de julio de 2014

Uno puede verse como lo miran.

Me desespera no tener acá sus brazos tatuados y grandes. Desproporcionadamente grandes en comparación con mi tronco. Me arden los ojos por no poder mirar los suyos, y sus dientes, y su nariz. Su perfume es olor. Olor a persona. Una vez otro hombre me dijo que no podía sentir mi olor porque yo fumo. No quisiera que D no sienta mi olor. No quisiera que olvide lo que es oler mi pelo. Ni que me asociara con el olor a tabaco. Tengo un miedo desgarrador de que esto termine. No controlo las lágrimas, porque se caen de mis ojos. Quisiera conocer ese proceso químico que las engendra.

Hoy hablamos, después de un par de días. Hablar nos dolió mucho. Pasamos varios días juntos omitiendo nuestro pendiente. No puedo dejar de mirarlo, de besarlo y abrazarlo compulsivamente. Un poquito más. Qué horrible es desear sólo un poquito más ¿Por qué siento que es inminente que terminemos? Él me dijo que piensa lo mismo. Hoy me lo dijo. Lloré en la cama, lloré en la ducha, lloré en el patio. Hasta lloré hablando sola. Él le teme a las lágrimas. Y le teme a mi angustia. Así. Lisa y llana. Yo sólo le temo a terminar.

Hace mucho que me aqueja una duda: ¿podemos amarnos y aún así no poder estar juntos? Tal vez me sentiría más aliviada si la respuesta fuera no. Porque si podemos amarnos, si nos amamos, si me ama, sería una frustración dolorosísima no poder estar juntos. Sería un... nos amamos pero no podemos amarnos. No, definitivamente eso no debería poderse.

Su adicción es un fantasma que me recorre día a día por todo el cuerpo. Mi sentimiento es físico. Las dificultades que tenemos me cuestan tanto que a veces deseo no haberlo conocido. Nunca en la vida sentí tanto, y soy grande. Nunca en la vida se endureció tanto mi estómago. Nunca se flexibilizó tanto mi cuerpo para coger. Nunca sentí tanta calentura. Nunca pensé que una sola persona pudiera provocarme tantas explosiones tan ambiguas. Siento tanto amor que creo estallar. El amor que siento podría analogarse con los ataques de pánico. No te vas a morir, pero vos creés saber que sí. Podré seguir viviendo sin estallar, podré incluso ser feliz con otros tantos, y sentir esto miles de veces más, pero creo saber que no.

Todo lo que necesito es un poco, un poquito más.
Él es el adicto, pero yo quiero un poquito más de su brazo tatuado.

3 comentarios:

  1. Complicado, besos, cuídate.
    Harás lo que tú quieras...

    ResponderEliminar
  2. bueno, pues entonces no des tu brazo a torcer, no?
    Un beso¡

    ResponderEliminar
  3. Ese brazo tatutado debe tener algo especial...
    Besos

    ( amapola azzul) tatuada

    ResponderEliminar